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¿Qué son los vampiros emocionales?

¿Qué son los vampiros emocionales?

Los vampiros emocionales, también conocidos como vampiros psíquicos o energéticos, son personas con la capacidad de extraer energía del aura o campo vibracional de otros seres.
 
El proceso de extracción energética puede ser realizado por el vampiro emocional de forma consciente (el más peligroso) o inconsciente (menos pernicioso pero igualmente nocivo para la salud de la víctima).
 
Entre los casos de vampiros emocionales inconscientes, más comunes, podemos mencionar a los niños y los ancianos.  Los pequeños necesitan más energía de la que producen, para ayudar en sus actividades.
 
Mientras que los adultos mayores padecen de déficit energético. Esto explica el agotamiento constante que manifiestan aquellas personas, que trabajan con el cuidado de niños y ancianos.  

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Además del cansancio, las victimas de vampiros emocionales desarrollan otros síntomas, tales como: mareos, dolor de cabeza, poca capacidad de concentración, músculos contraídos y nauseas.
 
Esta condición puede avanzar hasta la extenuación total de la persona atacada por el vampiro, quien además puede manifestar hipersensibilidad, insomnio y depresión, sin excluir la posibilidad de desarrollar una enfermedad física.

Conociendo a los vampiros emocionales


Los vampiros emocionales (conscientes) suelen ser individuos con una gran carga negativa (evidente o no), que se acerca a su víctima buscando generar lazos con ella, utilizando la empatía y en algunos casos la agresión velada.
 
Generalmente, el primer aviso de la cercanía de vampiros emocionales es captado a través de la intuición, dado que la invasión del aura o campo energético por parte del intruso inicia en el plano etérico.

 
 
Esta primera impresión es seguida de una sensación de rechazo, que puede intensificarse conforme el vampiro emocional se acerca (físicamente). Al notar el recelo, el sujeto hace uso de distintas tácticas para centrar tu atención en él.  
 
Las estrategias pueden ir desde despertar tu lastima (“Todo lo malo me pasa a mí”/ “Mi vida no tiene sentido”/ Nada funciona para mi”); engancharte en explicaciones extensas sobre hechos sin importancia; invitarte a sentir empatía y culpabilizar a otros de lo que sucede a su alrededor (quejas); fingiendo querer aconsejarte; recurriendo a la humillación y critica encubierta; y envolviéndote en comentarios malintencionados, entre otros.
 
Después del encuentro con los vampiros emocionales, la víctima suele sentirse agotada, exhausta, incluso cargada, como si llevase a cuestas un saco muy pesado, y de hecho energéticamente es así: el vampiro se alimenta de tu energía y en pago te deja parte de su negatividad.  
 
Los vampiros emocionales suelen encubrir muy bien su negatividad, sin embargo existen características que para ellos es difícil mantener en la sombra, como su marcado egoísmo; egocentrismo (todo gira a su alrededor (bueno y malo); priorizan sus necesidades sobre las de otros; y no aceptan sus errores ni que se les lleve la contraria. 
 

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Westalia Westalia

Comunicadora social y escritora, es practicante de Tarot Transpersonal y Astrología Kármica. Ha recibido formación en Terapia de Respuesta Espiritual (TRE) y Canalización Espiritual. Apasionada por la fotografía, los viajes, la meditación, el cine y la mitología.

 
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