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Qué significa el Solsticio de Invierno

Qué significa el Solsticio de Invierno

El solsticio de invierno también es llamado la noche más larga del año. En épocas pasadas se consideraba que el Solsticio de invierno era un momento cargado de misticismo y mucha energía ya que es el punto en el que renace el sol. Es el momento para sobreponerse, cargarse de nueva energía y reiniciar.
 
En distintas culturas se conocen variadas manifestaciones durante el Solsticio de invierno. Para la tradición judía existe el Hanukkah, también conocido como el Festival de luces. Los cristianos conmemoran el Adviento y la tradicional corona, mientras que en algunas partes del mundo se quema el tronco de Navidad.

Se cree que la gran cantidad de luces es una forma de rememorar la luz interna y la necesidad de recuperar los días de sol en medio de la oscuridad del invierno.

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El Solsticio de invierno es un momento propicio para las intenciones de cambio y transformación. Es en ese instante de máxima oscuridad de la noche cuando se pueden promover las mejores intenciones para compararlas con lo obtenido el año siguiente. Es considerado un gran evento cósmico asociado con el nacimiento de dioses como Osiris, Apolo, Baco. 

El Solsticio de invierno también se relaciona con la presencia de un Dios de poca edad, identificado para los cristianos con Jesucristo. Después de la muerte del Mesías, los cristianos celebraban la Resurrección y no el natalicio. No fue sino hasta el advenimiento del Papa Liberio (352-366), que se acordó la noche del 24 al 25 de diciembre como el día del nacimiento del Hijo de Dios.

Por el relato de los evangelistas y la forma en que vino al mundo, era poco probable que se hubiese registrado en una época de tanto frío. No obstante, se procuró adecuarla a las celebraciones de los romanos en torno a Natalus Solis Invict, o Natalicio del Sol invicto.

  

Rituales para el Solsticio de invierno


Una noche de tanta energía, no puede desaprovecharse. Algunos rituales, pueden permitir que se alcance el renacimiento interior.
 
Las personas, pueden realizar un balance del año que ha transcurrido y dejar constancia escrita en un papel. Pueden resaltar aquellos aspectos que se quieran modificar como miedos ocultos. Una vez que haya finalizado el proceso de reflexión, los papeles son incinerados. Finalmente, en otra hoja de papel se anotan los deseos para el nuevo periodo.

En total son 21 peticiones distribuidas en siete deseos personales, e igual cantidad para amigos y familiares y para la humanidad en general.  Para cerrar el rito, cada participante enciende una vela y con profundo recogimiento la coloca en torno a la vela central para representar la dispersión de la luz.

 

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Laura Laura

Comunicadora social, especialista en Medios Digitales y Marketing. Amante de la escritura y la buena energía que emana de las personas. El equilibrio siempre está en el interior.

 
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