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Santa Inés: la historia de la niña mártir

Santa Inés: la historia de la niña mártir

El día 21 de enero se celebra el día de Santa Inés, virgen y mártir. Inés, o Agnes, según su nombre latino, representa la pureza, la voluntad y la capacidad de sacrificio.

El martirio de Santa Inés se convirtió en un símbolo del cristianismo, como prueba de resistencia y de fe ante las adversidades.
 
Tras la historia de esta Santa hay mucha discusión entre los historiadores cristianos pero pueden conocerse más detalles sobre su vida y muerto en la obra Actas, escrita en el siglo V.

Conoce un poco más sobre este apasionante personaje de la historia del cristianismo.

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La historia de Santa Inés


Un poco de historia

No se conservan muchos datos sobre la vida de Santa Inés y, los que se conocen, son verdaderos o falsos dependiendo del historiador. La versión más extendida de su historia es que Santa Inés era una joven muy hermosa, procedente de una familia patricia del siglo III.
 
A pesar de su corta edad, algunos autores apuntan a que tenía alrededor de 13 años, Santa Inés decidió entregarse a Dios. Debido a su belleza tenía muchos pretendientes a los que, según la leyenda, rechazaba por haber consagrado su virginidad a Dios.

Uno de los que la pretendían, la denunció ante el prefecto de Roma por cristiana. Y, según algunas versiones, fue encerrada en un prostíbulo.

Humillada por su fe

Mientras algunos autores mantienen que fue encerrada en un prostíbulo, otros indican que fue exhibida desnuda ante la multitud para humillarla.

Se cuenta que un joven intentó violarla y que cayó muerto al suelo y ella lo hizo resucitar con sus plegarias. Ambas versiones coinciden en el hecho de que Santa Inés mantuvo intacta su virginidad.
 

Muerte de Santa Inés

Si lo que se conoce de la vida de Santa Inés no es más que un extracto de leyendas, su muerte, no podía ser diferente. Algunos escritores indican que fue arrojada a las llamas pero que éstas no consiguieron quemarla. Finalmente, murió degollada y fue enterrada en las catacumbas de la Via Nomentana.
 
Es en ese lugar donde la hija del emperador Constatino, llamada Constantina, mandó construir una basílica en memoria a Santa Inés y donde, actualmente, pueden visitarse sus restos.
 

Iconografía de Santa Inés

Es común ver a Santa Inés representada en obras de arte como una niña orando, con una diadema sobre la cabeza y una estola que le cubre los hombros.

Suele representársela con un cordero, pues su nombre latino, Agnes, recuerda a Agnus, que es cordero en latín. También suele representársela acompañada de palma y lirios para referirse a su pureza. 


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