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Salmo 94, clamando por el propósito reivindicativo y de justicia

Salmo 94, clamando por el propósito reivindicativo y de justicia

El salmo 94 es una de las representaciones más claras del propósito reivindicativo y de justicia que tiene el libro de Los Salmos.

Este salmo consiste en un llamado a Dios, a manera de retribución moral por la venganza que deseaban los israelitas, ya que en ese tiempo, eran un pueblo duramente oprimido.

Una de las razones para el deseo de esta venganza es la presencia de muchos extranjeros o las malas decisiones políticas de sus gobernantes terrenales.

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La plegaria de justicia del Salmo 94


salmo 94

El clamor del salmo 94 inicia luego de que el autor del salmo exprese se inconformidad con la soberbia y la insolencia, pidiendo a Dios por justicia divina, con un estilo intenso y con gran vigor.

A pesar de que existe un sentimiento de venganza al inicio del salmo, a medida que avanzamos en la lectura podremos notar que esto cambia, cuando el autor declara su confianza plena en Dios en su nombre propio y en el del pueblo de Israel.

Confía plenamente que es el máximo cuidador de Jerusalén y el único que puede ajusticiar a los impíos.

Bajo la experiencia que demuestra tener el autor del salmo, enfoca su fe en la justicia divina, porque ya conoce el comportamiento justo de Dios.

La mayoría de los especialistas atribuyen la creación de este salmo a David, sin embargo, otros expertos piensan que pudo ser escrito luego del exilio de Babilonia.

¿Por qué el salmo 94 es importante en nuestra vida diaria? Porque este salmo reivindica la justicia que se expresa durante todo el libro de Los Salmos.

Todos los salmistas alaban la justicia de Dios, siempre recurren a Él para que imparta su bondad donde solo hay maldad, condenando al malvado que ama su riqueza y exaltan al justo que da amor a su prójimo.

De la misma manera, el salmo 94 nos sirve para pedirle a Dios que ayude a los desvalidos, sobre todo a aquellos cuya pobreza no es material, sino espiritual. La justicia no radica en destruir, sino en llenar de bondad los corazones de los hombres para lograr la verdadera felicidad de los hijos del Padre.

Cuando leas este salmo pregúntate: ¿Quién es mi vecino? ¿Cuál es su estilo de vida? ¿Ayuda al que no tiene? ¿Qué puedo hacer yo por llevar la justicia de Dios a las manos de un necesitado esta semana?

Salmo 94


1 ¡Dios vengador de las injusticias, Señor, Dios justiciero, manifiéstate!

2 ¡Levántate, Juez de la tierra, dales su merecido a los soberbios!

3 ¿Hasta cuándo triunfarán, Señor, hasta cuando triunfarán los malvados?

4 ¿Hasta cuándo hablarán con arrogancia y se jactarán los malhechores?

5 Ellos pisotean a tu pueblo, Señor, y oprimen a tu herencia;

6 matan a la viuda y al extranjero, asesinan a los huérfanos;

7 y exclaman: «El Señor no lo ve, no se da cuenta el Dios de Jacob».

8 ¡Entiendan, los más necios del pueblo! y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán?

9 El que hizo el oído, ¿no va a escuchar? El que formó los ojos, ¿no va a ver?

10 ¿Dejará de castigar el que educa a las naciones y da a los hombres el conocimiento?

11 ¡El Señor conoce los planes de los hombres y sabe muy bien que son vanos!

12 Feliz el que es educado por ti, Señor, aquel a quien instruyes con tu ley,

13 para darle un descanso después de la adversidad, mientras se cava una fosa para el malvado.

14 Porque el Señor no abandona a su pueblo ni deja desamparada a su herencia:

15 la justicia volverá a los tribunales y los rectos de corazón la seguirán.

16 ¿Quién se pondrá a mi favor contra los impíos? ¿Quién estará a mi lado contra los malhechores?

17 Si el Señor no me hubiera ayudado, ya estaría habitando en la región del silencio.

18 Cuando pienso que voy a resbalar, tu misericordia, Señor, me sostiene;

19 cuando estoy cargado de preocupaciones, tus consuelos me llenan de alegría.

20 ¿Podrá aliarse contigo un tribunal inicuo, que comete injusticias en nombre de la ley?

21 Ellos atentan contra la vida de los justos y condenan a muerte al inocente.

22 Pero el Señor es mi fortaleza, mi Dios es la Roca en que me refugio:

23 él les devolverá a su misma iniquidad y los destruirá por su malicia, ¡El Señor, nuestro Dios, los destruirá!


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