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Salmo 59, ayuda para alejar a los enemigos

Salmo 59, ayuda para alejar a los enemigos

Cuando se realizan las oraciones correspondientes al Salmo 59, se puede considerar que estamos realizando una acción religiosa que mejora considerablemente nuestro entorno espiritual.

Todas las oraciones que componen al Salmo 59, independientemente del idioma en que sean pronunciadas, poseen un increíble poder y energía que aumenta dependiendo de la cantidad de personas que realicen estas raciones simultáneamente.

Mientras más personas realicen estas oraciones acompañadas de alabanzas y canticos, más aumenta en gran porcentaje la posibilidade de obtener lo que se esté pidiendo.

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¿Son importantes las oraciones del Salmo 59?


¿Son importantes las oraciones del Salmo 59?

Para conocer la verdadera importancia, no solo la del Salmo 59, sino también la de todos los demás, debemos primero saber a qué se refiere este término.

La palabra Salmo viene de un verbo griego que tiene como significado “Tocar un instrumento de cuerdas”, y se comenzó a utilizar con la finalidad de ofrecer canticos con el uso de este instrumento en específico.

Además de esto, de este mismo término también proviene la palabra ensalmo que es conocida en el entorno religioso como una forma que tienen algunas personas de realizar curaciones con el uso de rezos.

¿Cuándo debemos realizar las oraciones del Salmo 59?


Cuando estemos pasando por alguna circunstancia que este perjudicando nuestro entorno, para poder solventarlo tenemos de hacer el uso de las oraciones de un salmo.

Debemos tomar en consideración que cada uno de los salmos tiene una gran fuerza enérgica y espiritual que se encargan de obrar por situaciones en específico.

En el caso del Salmo 59, sus oraciones están dirigidas a las personas que estén pasando por una fuerte situación monetaria que ese afectando considerablemente su hogar y hasta su vida propia.

En este caso, las oraciones del Salmo 59 se deben realizar específicamente los días sábados durante todo el día, ya que mientras más veces se repitan estas oraciones, más serán las posibilidades de recibir lo que estamos pidiendo.

No pida ser millonario o tener mucho dinero, pida por tener un trabajo, pida por tener estabilidad laboral, pida por tener una oportunidad que le permita solventar poco a poco cada una de sus calamidades.

Dependiendo de la fe que usted ponga en esas oraciones, también recibirá el beneficio de la ayuda de nuestro padre, el creador que nunca nos abandona.

Salmo 59


¡Dios mío, líbrame de mis enemigos, protégeme de mis agresores;

Líbrame de los que hacen la maldad, sálvame de los hombres criminales!

Mira cómo acechan a mi vida, cuántos poderosos se juntan contra mí. Señor, en mí no hay crimen ni pecado;

Pero sin falta mía acuden y se aprestan. Despiértate, ven a mi encuentro y mira.

Señor, Dios Sabaot, Dios de Israel, despiértate, castiga a esos paganos, sé inclemente con todos esos renegados.

Vuelven de tarde, ladran como perros, andan dando vueltas por la ciudad.

A toda boca dicen barbaridades, de sus labios salen como espadas: « ¡Escuche Dios, si puede! »

Pero tú, Señor, te burlas de ellos, te ríes de esos incrédulos.

Oh tú, mi fuerza, hacia ti miro, pues Dios es mi ciudadela.

10 Si mi Dios viene a mí en su bondad, me hará ver la pérdida de los que me espían.

11 Oh Dios, ordena su masacre, pues tu pueblo no debe olvidarlo. Tú tan valiente persíguelos y mátalos, oh Señor, nuestro escudo.

12 No hay palabra de sus labios que en su boca no sea pecado. Quedarán atrapados en su orgullo, en los insultos y mentiras que pronuncian.

13 En tu furor aplástalos, destrúyelos y que ya no sean más. Entonces se sabrá que Dios reina en Jacob y hasta los confines de la tierra.

14 Que a la tarde regresen, que ladren como perros, que anden dando vueltas por la ciudad;

15 A la caza de algo que comer y que gruñan si no se repletan.

16 Pero yo cantaré tu poder, y desde la mañana contaré tus bondades; porque tú has sido para mí una ciudadela y mi refugio en el día de la angustia.

17 Oh mi fuerza, yo quiero cantarte, mi Bastión es un Dios siempre bueno conmigo”.


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