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Ritual para vencer las dificultades con el Arcángel Miguel

Ritual para vencer las dificultades con el Arcángel Miguel

Cuando sientes que las dificultades pesan sobre ti, sin darte oportunidad de tomar un respiro para continuar, debes confiar en tu capacidad y en la cualidad que tiene el Universo de permanecer en movimiento, por lo que ninguna situación es permanente.
 
Si aun con esto te sientes en desamparo, puedes solicitar la intervención divina a través de San Miguel Arcángel, guerrero de la luz que comanda las huestes celestiales, y brinda protección al mundo contra el mal, los peligros y las dificultades.
 
Para ayudarte a conectar directamente con la fuerza de este arcángel, recopilamos para ti un sencillo y efectivo ritual, que te ofrecerá Asistencia y Sabiduría Divina durante las dificultades.

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El poder del Salmo 85


La especialista en temas esotéricos, Migene González Wippler, en su libro Angelorum (1999) recomienda un ritual para invocar la ayuda del San Miguel Arcángel, en momentos de grandes dificultades.
 
González Wippler sugiere incinerar una manzana con hojas de laurel, mientras se recita el Salmo 85 de la Biblia. Durante este proceso, es importante mantener en mente las dificultades que se enfrentan.
 
A continuación transcribimos, para ti, el Salmo 85 de la Biblia:
 
Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;                                                                                                                                  
salva a tu siervo, que confía en ti.
 
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo, 
pues levanto mi alma hacia ti;                                                                                                                                          
porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.

Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
 
En el día del peligro te llamo,
y tú me escuchas.

No tienes igual entre los dioses, Señor,
ni hay obras como las tuyas.
 
Todos los pueblos vendrán 
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
“Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios”.
 
Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu verdad;
mantén mi corazón entero
en el temor de tu nombre.
 
Te alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré gloria a tu nombre por siempre,
por tu gran piedad para conmigo,
porque me salvaste del abismo profundo.
 
Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí,
una banda de insolentes atenta contra mi vida,
sin tenerte en cuenta a ti.
 
Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí.
 
Da fuerza a tu siervo,
salva al hijo de tu esclava;
dame una señal propicia,
que la vean mis adversarios y se avergüencen,
porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.
 


Posteriormente, recoger las cenizas obtenidas de la quema de los ingredientes, y depositarlas en una bolsita o saquito de tela color rojo, que el solicitante llevará consigo hasta obtener la ayuda requerida.
 
Una vez cumplida la petición, arrojar las cenizas alrededor de la casa donde habita la persona que pidió la asistencia, contra las dificultades. Los mejores días para realizar este ritual son los martes, preferiblemente durante la luna creciente.


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Westalia Westalia

Comunicadora social y escritora, es practicante de Tarot Transpersonal y Astrología Kármica. Ha recibido formación en Terapia de Respuesta Espiritual (TRE) y Canalización Espiritual. Apasionada por la fotografía, los viajes, la meditación, el cine y la mitología.

 
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