.
Karma - ¿qué es?

Karma - ¿qué es?

El Karma rescata el principio que si hacemos cosas buenas replicaremos nuestros días de situaciones positivas, mientras que si estamos llenos de maldad, en algún momento seremos tocados de la misma forma.

La energía que nos rodea y hasta la que irradiamos es vital para que nuestra vida transcurra de forma positiva. Los malos sentimientos e ideas afectan más a quienes los sienten que a aquellos que los inspiran. Con el tiempo, el odio, la envidia, el rencor y la venganza se traducen en un imán para ese tipo de sentimientos.

El Karma se convierte en un espejo de nuestro mundo interior que crea un campo magnético para atraer en igual o mayor medida aquello que abunda de forma permanente en nuestras ideas y en nuestro corazón. Lo que no se supera, persiste y puede hasta transmitirse entre generaciones, grupos sociales o familiares. El karma lo emplean como sinónimo del destino pero, lo cierto es que es totalmente alterable si también se modifican los patrones de conducta.

Lee también: Los poderosos 7 Rayos de la Metafísica

Tipos de Karma


Karma individual

Malas obras que degeneran mayor número de malas obras. No logra detenerse la cadena pese a incluso haber contado con varias vidas para superarla. ¿La consecuencia? Enfermedades, deformidades, orfandad, soledad.
 

Karma familiar

La familia que nos toca también está estrechamente vinculada a la Ley del Karma. Una situación no superada acarrea que se asignen miembros del núcleo familiar con demencia, alcoholismo, drogadicción.
 

Karma-saya

Con el acto sexual se crea un lazo que va más allá del plano físico. La multiplicidad de parejas también puede ocasionar que muchos de los karmas se transmitan y las personas  permanezcan unidas. Se crean marcas astrales que deben ser trabajadas.
 

Karma grupal

Karmas individuales pueden acarrear situaciones graves de forma colectiva. Inundaciones, accidentes trágicos, pandemias.



El Karma y la energía positiva


Si se cancelan las deudas en el plano kármico, se trasciende y se alcanza una nueva vida. En pocas palabras, si se hacen buenas acciones se atraerá más acciones nobles y se equilibrarán las energías. Por ejemplo, un hogar con un padre maltratador.

De acuerdo a la Ley del karma la única vía para alejar la negatividad e impedir que trascienda en el tiempo es con altos niveles de paciencia y humildad. Así se propaga otra energía hacia hijos y hermanos y el karma no se multiplica. Por el contrario, si se genera más violencia, el karma será indetenible con consecuencias muy graves para otras generaciones.

Cuando el karma se aminora, muchas áreas comienzan a activarse y mejorar. Resulta como un tapón que se abre y permite que situaciones que parecían imposibles de ocurrir se conviertan en realidad. Piense y sienta sólo en positivo, el resto vendrá poco a poco.

  

Te puede interesar: 

Laura Laura

Comunicadora social, especialista en Medios Digitales y Marketing. Amante de la escritura y la buena energía que emana de las personas. El equilibrio siempre está en el interior.

 
Artículos más recientes