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¿Te atreves a practicar aeroyoga?

¿Te atreves a practicar aeroyoga?

El aeroyoga es una moderna modalidad del antiguo arte del yoga, que combina las posturas (asanas) de esta tradicional disciplina, con ejercicios de pilates, figuras de danza y acrobacia (gimnasia).

Creada por el maestro yogui español, Rafael Martínez, el aeroyoga comprende la ejecución de una serie de movimientos, mientras el cuerpo permanece suspendido en el aire, gracias a la acción de un columpio de tela.

Al estar confeccionado en material flexible (tela), el columpio se adapta con suavidad a la forma del cuerpo del ejecutante y las distintas posturas que realiza, propiciando un ambiente que simula la gravedad cero.

Los columpios pueden tener estribos o carecer de ellos, y están diseñados para soportar una cantidad considerable de peso, por lo que el practicante puede despreocuparse de rasgaduras o desprendimiento de la tela.

Las posturas, ejecutadas en el columpio, incluyen una amplia gana de movimientos. Algunos de los cuales pueden realizarse con el apoyo de pies (o manos) en el suelo, mientras que en otros se depende del balancín.

Las sesiones de aeroyoga tienen una duración estimada de 45 a 60 minutos, y suelen impartirse de forma grupal. Los participantes son distribuidos en niveles (principiante, intermedio, avanzado), según su dominio de técnicas del yoga.

El eje central de la práctica del aeroyoga es fomentar la capacidad de concentración; trabajar la respiración consciente; divertirse, y mejorar la condición física (flexibilidad y corrección postural).

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Beneficios de la práctica de aeroyoga


Participar en sesiones de aeroyoga conjuga los beneficios de las distintas modalidades del yoga (Hatha, Kundalini, Nidra, Bikram), con los de otras disciplinas como pilates, gimnasia y artes circenses.

El aeroyoga fomenta la confianza, la creatividad y la concentración. Asimismo, fortalece y tonifica la musculatura; descomprime las vértebras de la columna; y reduce la apariencia de celulitis en la piel.

Otra de las ventajas del aeroyoga es que permite al ejecutante ganar conciencia de su propio cuerpo y cómo se desenvuelve en el espacio; adicionalmente, favorece los procesos intestinales y coadyuva en la relajación.

El ejercicio constante impacta positivamente en el sistema circulatorio y la respiración. Los practicantes de esta disciplinan aseguran que, después de cada sesión, se siente revitalizados y rejuvenecidos, con menos cargas emocionales.

Si decides sumarte a la tendencia del aeroyoga procura un instructor certificado y debidamente calificado en la materia, que pueda colocarte en un grupo adecuado a tu destreza física, tanto si eres practicante habitual de yoga como principiante.

El aeroyoga está contraindicado (no recomendado) para mujeres embarazadas, personas que padezcan epilepsia, hipertensión, glaucoma, osteoporosis, hernias discales, cirugías o lesiones en la cabeza recientes, entre otras patologías. Consulta con tu médico, antes de iniciar los ejercicios.


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Westalia Westalia

Comunicadora social y escritora, es practicante de Tarot Transpersonal y Astrología Kármica. Ha recibido formación en Terapia de Respuesta Espiritual (TRE) y Canalización Espiritual. Apasionada por la fotografía, los viajes, la meditación, el cine y la mitología.