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Posturas de yoga para dos, comparte tu evolución

Posturas de yoga para dos, comparte tu evolución

El yoga es una disciplina muy completa que habitualmente se practica en solitario. Sin duda es una opción acertada para la búsqueda de uno mismo, pero no siempre tiene por qué ser así. Compartir esta búsqueda también ayuda a enriquecernos interiormente. Practicar posturas de yoga para dos es un ejemplo.

Se trata de un tipo de técnica muy parecida a la del yoga tradicional. Sin embargo en este caso las asanas son realizadas en cooperación con la pareja de entrenamiento.

Las ventajas de practicar posturas de yoga para dos es un aumento de la responsabilidad individual de ambos miembros de la pareja. Además ayuda a compenetrarnos más el uno con el otro, conociéndonos tan bien que sin necesidad de hablar llegaremos a saber lo que piensa cada uno con tan solo una mirada.

Este tipo de posturas compartidas permite que se puedan entrenar algunos músculos que sería imposible realizar en solitario, lo que lo convierte en un magnífico complemento al yoga tradicional.

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Posturas de yoga para dos


Posturas de yoga para dos

Postura de yoga para dos: la seta

Su sencillez da lugar a que sea una de las primeras a practicar en el yoga en pareja. Nos colocamos espalda contra espalda y descendemos lentamente hasta que las manos tocan el suelo.

Entrelazamos los brazos por la parte exterior de cada lado de las piernas, logrando que las manos de uno queden en los codos del otro. El resultado visual de esta asana es la silueta de una seta.

Postura de yoga para dos: el equilibrista

Uno de nosotros se tumba en el suelo, como si fuera a realizar flexiones, con las manos en paralelo a la altura de los hombros.

El otro se subirá entonces boca abajo sobre nuestra espalda y extenderá los brazos logrando así mantener el equilibro mientras levanta la cabeza y las piernas. Estas últimas tendrán que estar un poco separadas, pero en paralelo.

Postura de yoga para dos: la rueda

Uno de nosotros se tumba boca arriba y extiende brazos y piernas hacia el frente y en paralelo. El otro será sostenido boca arriba.

Para lograr esto, el que está en el suelo sujetará por los tobillos al de arriba y apoyará las plantas de los pies en el espacio entre las escápulas y su columna vertebral. Visualmente el resultado se debe parecer a una rueda.

Postura de yoga para dos: la estrella doble

Para conseguirla hay que realizar dos asanas de estrella superpuestas. Esto se hace con uno de los miembros de la pareja tumbado en el suelo en posición de lagartija. Acto seguido levanta un pie y la mano del mismo lado que consigue ladearse y quedar totalmente extendida.

Mientras se hace este movimiento deberá mantener el equilibrio con el brazo y la pierna opuestos a los que estén en dirección al techo.

Es entonces nuestro turno, realizando idéntico ejercicio de la otra persona pero en dirección opuesta, con la cabeza en el lado de las piernas de la primera y viceversa. Con los pies y manos que quedan en el aire buscaremos los de nuestro compañero para así mantener el equilibrio.

 

Hacer posturas de yoga para dos ayudará a conocer mejor al nuestro compañero así como a compartir nuestra evolución en esta disciplina.


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