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Los misterios de la santería

Los misterios de la santería

La santería es una religión procedente de la tribu Yoruba africana cuyo origen se sitúa en una región del continente que hoy es conocida como Benín y Nigeria.

Los antiguos Yoruba fueron esclavizados y sus creencias fueron prohibidas, por ello, y para vencer esta prohibición, identificaron sus deidades africanas con los santos del catolicismo. Así podían practicar sus creencias sin miedo a tener represalias.

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Santería: un poco de historia


Como hemos leído anteriormente la santería surgió de la necesidad de los Yoruba de esconder sus verdaderas creencias. Su expansión a distintos países se debe a que, por su condición de esclavos, muchos miembros de este pueblo fueron vendidos y llevados a América para trabajar en las distintas plantaciones que eran propiedad de los colonizadores.


Las bases de una religión

La santería venera Olodumare, un dios que es una fuerza universal del que proviene todo lo creado. Este dios interactúa con el mundo a través de sus emisarios conocidos como Orishas.

Los principios de la santería se basan en dos conceptos: Ashe, que es la base absoluta de la realidad, la fuerza cósmica de la que se vale el creador para dar formación al mundo tal y como le conocemos y ebbo que son los sacrificios que hay que ofrecer a los orishas.

Antes de que un “ebbo” pueda ser ofrecido se debe invocar el “eggun” o “Eleggua”, los cuales son los espíritus de los ancestros.


Santería: identificación de orishas con santos


En santería los santos son orishas que deben adorarse como guías y protectores de la humanidad. Las santos que tomaron como referencia para identificarlos eran los más conocidos de la Iglesia en Cuba y a menudo las razones de la identificación tiene que ver con las vestimentas o por los actos por los que el santo es conocido.

Algunos de ellos son:
  • Agayu, este orisha se corresponde con el santo Católico San Cristóbal, y se le atribuye el principio de paternidad.
  • Oya, se corresponde con Nuestra Señora de la Candelaria, y se le atribuye el principio de muerte.
  • Yemayá, se corresponde con Nuestra Señora de Regla, y se le atribuye el principio de maternidad.
  • Shango, se corresponde con Santa Bárbara y se le atribuye la fuerza.
  • Obtalá, se corresponde con Nuestra Señora de las Mercedes y se le atribuye la capacidad de claridad.
  • Elegua, se corresponde con San Antonio de Padua y se le venera por mostrar el camino ante situaciones complicadas.


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Ana Ana

Periodista y fotógrafa. Curiosa e inquieta, interesada en todo lo que supongo aprender cosas nuevas.

 
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