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Leyes herméticas, los principios fundamentales para hallar la Verdad

Leyes herméticas, los principios fundamentales para hallar la Verdad

El Kybalión es un famoso documento esotérico que recoge las enseñanzas del hermetismo que le son atribuidas al no menos famoso Hermes Trismegisto, un alquimista místico que vivió en Egipto en la época de los faraones. Incluso se dice que llegó a ser guía de Abraham. Las leyes herméticas son siete máximas que aparecen en él.

Respecto a los autores del Kybalión, se desconoce su nombre. Optaron por permanecer en el anonimato, mostrando así que lo importante es el mensaje no el mensajero. Sin embargo, las especulaciones sobre sus autores han sido muchas, en la que sin duda, la que atribuye su autoría a los miembros de la Sociedad Teosófica, es la más popular de todas.

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Las siete leyes herméticas


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1. Principio de mentalismo

Todo es mente. El universo es mental. Esta ley hermética establece que el noventa y nueve por cierto del universo es espiritual, correspondiendo el uno por cierto restante a lo material, aquello que podemos percibir por nuestros sentidos.

De esta manera, más allá de lo que podemos sentir está el Todo, el Espíritu. Normalmente se le llama a este concepto Dios, una especie de mente universal e infinita que es el Creador de Todo.

La mente puede ser transformada de grado, de condición, de estado… La evolución hermética se basa en cambiar de naturaleza, de sustancia, lograr transformarse en otra cosa.

2. Principio de Correspondencia

Como arriba es abajo, como abajo es arriba. Sirve para explicar que existe siempre una correspondencia entre las leyes y los estados del ser. Dicho ser puede tener relación con planos inferiores pero no identificar los superiores.

Así, podemos relacionarnos con las plantas y animales, que están situados en planos inferiores, sin embargo ellos no tienen conciencia de nuestras vidas, aunque pueden interactuar con nosotros, como los animales.

La segunda de las leyes herméticas sirve para ayudarnos a comprender cómo está organizado el Universo en los diferentes planos, ya sea el material, el mental o el espiritual.

3. Principio de Vibración

Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra. La diferencia entre la forma en que se manifiesta la mente, el espíritu o la materia está en la vibración. Y es que todo vibra, desde nuestros pensamientos hasta el Todo, pasando por los átomos o células de nuestro cuerpo.

Y será la cantidad de los movimientos realizados la que indique la calidad de la vibración. Será positiva si ésta es rápida y negativa en caso contrario. Por ello, nosotros mismos tendremos que intentar elevar las vibraciones, como por ejemplo mediante la meditación y las afirmaciones para aumentar la vibración de nuestros pensamientos.

4. Principio de Polaridad

Según la cuarta ley hermética, todo es doble y por lo tanto tiene dos polos. Todo tiene su par de opuestos; semejantes y antagónicos son los mismo. Y es que los antagónicos poseen la misma naturaleza salvo que en diferente grado.

Así podremos comprender mejor cómo los extremos se tocan, como puede ser el calor y el frío. Ambos tienen la misma naturaleza, son temperatura. Sin embargo, aunque antagónicos, el calor extremo quema, lo mismo que el frío…Por lo que todas las verdades son medias verdades y todas las paradojas pueden reconciliarse.

5. Principio del Ritmo

Todo fluye y refluye. Por lo tanto todo tiene épocas de avance y retroceso, ascenso y descenso. Todo se mueve como un péndulo, siendo la medida hacia la izquierda la misma que a la derecha. De esta manera siempre habrá compensación.

Lo que quiere decir que no hay nada que se mantenga siempre en el mismo estado sino que todo lo existente cumple un ciclo. Como ejemplo, a todo periodo de actividad le sigue un periodo de descanso.

6. Principio de Causa y Efecto

Toda causa tiene su efecto correspondiente, así como todo efecto tiene su causa. Y es que todo ocurre conforme a la ley. Aunque llamemos suerte o azar a lo que no esperamos, no es más que el nombre que le ponemos a una ley no reconocida. Aunque hay muchos planos de causalidad, nada escapa a la ley.

Por lo que esta ley hermética lo que busca hacernos comprender es que nada se debe a la casualidad. Todo aquello que sembramos lo recogeremos tarde o temprano.

7. Principio de Género

Todo tiene un principio masculino y femenino. El género está presente en todos los planos, tanto físico como mental o espiritual. En el plano físico es lo que llamamos sexualidad.

Corresponde al elemento femenino la mente subconsciente, que la que imagina, sueña y visualiza. En cambio, es el elemento masculino la mente consciente u objetiva. Aunque solemos confundir el género con el sexo, no son lo mismo. Género significa crear, producir, y trasciende al plano físico. La palabra sexo está limitada a la vida orgánica.

Las leyes herméticas, como el principio de vibración, el de polaridad o el del ritmo, son axiomas que al comprenderse permiten conocer la verdad.


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