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Jin ji du li, el misterioso ejercicio chino contra el envejecimiento

Jin ji du li, el misterioso ejercicio chino contra el envejecimiento

El jin ji du li es un ejercicio físico que forma parte de la milenaria cultura china, tanto en el ámbito de la medicina tradicional, como en la práctica del wushu (las artes marciales chinas).

Conocido también como el gallo de oro parado en una pierna o la postura de la grulla dorada, el jin ji du li mejora el balance físico, equilibra los meridianos (canales) energéticos del cuerpo y mantiene el flujo de qi (chi para los japoneses, se traduce como “energía vital”).

Especialistas en medicina tradicional china aseguran que la práctica diaria del jin ji du li, es un coadyuvante en tratamientos contra la diabetes, los problemas de presión arterial, y las dolencias de la columna y espalda.

Asimismo, se dice que esta técnica milenaria contrarresta los efectos del envejecimiento, favorece la concentración y la memoria, combate el insomnio y el estrés, y concede claridad mental.

Los expertos en medicina tradicional china recomiendan practicar el jin ji du li, cuando el paciente se encuentra sano, y no esperar experimentar la dolencia para incluirlo en la rutina de ejercicios.

Como otras actividades físicas de origen asiático, el jin ji du li reviste varios niveles de dificultad; sin embargo, el sujeto puede realizar únicamente la primera etapa del ejercicio, y recibir sus beneficios.

Este primer nivel o etapa es apto para personas de todas las edades, pero siempre es prudente consultar con su profesional médico de cabecera, antes de efectuar cualquier actividad física no ordinaria, aunque sea de bajo impacto.

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¿Cómo ejecutar el jin ji du li?


jin ji du li

La ejecución del jin ji du li es muy simple y tal como la traducción del nombre lo indica (el gallo de oro parado en una pierna), consiste en mantenerse de pie (en una sola extremidad), durante un corto período de tiempo.

El ejercicio se realiza con los ojos cerrados. Se flexiona ligeramente la rodilla y se levanta la extremidad, separándola entre 10 a 30 centímetros del piso (dependiendo de la capacidad del practicante). La otra pierna debe estar bien plantada en el suelo, equilibrando el peso, pero sin forzar.

Los brazos permanecen relajados a ambos lados del cuerpo, sin tocar el tronco. De acuerdo con los especialistas, si no logras mantener la posición por 10 segundos, tu cuerpo ha envejecido más allá de tu edad cronológica.

Puedes iniciar la práctica con los ojos semicerrados, y utilizando una silla o la pared como elemento de apoyo para no perder el equilibrio, hasta que logres realizar el jin ji du li por ti mismo.

El tiempo de duración del ejercicio debe aumentar progresivamente, iniciando con 10 segundos en cada pierna durante las primeras sesiones, luego 15 segundos, después 20 y continuar avanzando hasta mantener la posición por un minuto con cada extremidad (en total 2 minutos, no más).

Se aconseja realizar el ejercicio en la mañana o antes de dormir. Ten presente que es fundamental enfocarse en la postura y la respiración, durante la práctica. Evita que la mente divague en las preocupaciones del día a día, (podemos calificar la sesión como un ritual diario o meditación).

Es posible que el jin ji du li te recuerde a la vriksasana, la postura del árbol en el yoga; no obstante, la asana reviste un mayor nivel de dificultad, ya que exige sostener los brazos en alto, con un pie lo más cercano posible a la ingle de la extremidad contraria, mientras el individuo se encuentra parado.

En sus niveles más avanzados, el ejercicio chino del gallo de oro parado en una pierna, invita a elevar la rodilla flexionada lo más alto posible, en tanto la espalda permanece recta y los brazos pueden estar extendidos verticalmente (uno hacia abajo y otro hacia arriba).

Una variante de esta postura consiste en que uno de los brazos descansa al lado del cuerpo, y el que corresponde a la extremidad inferior levantada, es colocado hacia el frente, doblado, a fin de rozar el codo con la rodilla.

Para los practicantes de wushu, el jin ji du li evoluciona para convertirse en la postura de la grulla dorada (rodilla en alto, brazos levantados en horizontal y perpendiculares al piso), una posición de ataque que permite lanzar patadas, además de atacar y retroceder.


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Westalia Westalia

Comunicadora social y escritora, es practicante de Tarot Transpersonal y Astrología Kármica. Ha recibido formación en Terapia de Respuesta Espiritual (TRE) y Canalización Espiritual. Apasionada por la fotografía, los viajes, la meditación, el cine y la mitología. Habla con nosostros en m.me/wemystices