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Los esenios y una técnica para la Gratitud y Purificación

Los esenios y una técnica para la Gratitud y Purificación

La figura de los esenios está rodeada de misterio y controversia. Se conoce que eran una antigua y selecta comunidad judía, cuya existencia fue documentada por historiadores judíos, griegos y romanos, como Flavio Josefo.   
 
Incluso el término esenio genera confusión en su origen etimológico y significado. Especialistas le han asignado raíz griega, aramea, árabe, hebrea e incluso siriaca (de Siria).
 
En cuanto al significado de la palabra esenio, no existe tampoco un acuerdo establecido, aunque algunos de los identificadores propuestos apuntan con frecuencia al concepto de médicos, sanadores, piadosos y santos.
 
Las teorías con mayor asidero señalan que los esenios desarrollaron su propio sistema filosófico- religioso, y eran devotos estudiosos y practicantes de las Antiguas Escrituras (el Antiguo Testamento).
 
Asimismo se ha referido que tenían un particular contacto con los elementos, la Naturaleza, el ciclo de las estaciones, métodos alternativos de curación y el estudio de las criaturas angélicas.
 
Algunos autores han llegado a afirmar que importantes figuras del Cristianismo, como el Maestro Jesús, María Magdalena, Santa María Madre y San José eran esenios o convivieron con esta comunidad y sus prácticas, durante los años de la Vida de Jesús, que no aparecen registrados en la Biblia.    
 
Igualmente se ha especulado sobre el carácter esotérico de los esenios, su conexión con la cultura egipcia, la creencia en la llegada de un Salvador, la relación con los Manuscritos del Mar Muerto y su comportamiento, poco ortodoxo para la época: podían ser solteros o casados, vivir en las ciudades o establecer sus propios espacios.

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Técnica para la Gratitud y Purificación


Oliver Manitara (1964), autor de “Los Esenios” (1998) y “Las Enseñanzas de Jesús el Esenio” (2011) entre otros, es un escritor contemporáneo profundamente relacionado con el tema de los esenios y su filosofía de vida.

Manitara ha trabajado en recuperar, lo que considera la sabiduría de los esenios, para mostrar su aplicación en la vida actual, y cómo puede beneficiar a los individuos. Uno de sus escritos más difundidos es la técnica esenia de la Gratitud y Purificación.
 
La ejecución de esta técnica requiere que el practicante se encuentre en un espacio al aire libre, y se permita unos minutos para empaparse con el Espíritu de la Naturaleza, antes de seguir el siguiente ritual, escrito por el autor (Manitara):
   
“Arrodíllate en la tierra, y con tu mano derecha cava un pequeño hoyo en la tierra.
Coloca las dos manos juntas sobre tu pecho (el corazón místico), en señal de oración y de unión interna con el cielo y la tierra dentro de ti”.
 
“En esta postura sagrada, permite que una hermosa luz, la fuerza, la presencia del cielo, fluya a través de ti: el omnipresente Padre de todos los seres vivientes. Imagina una luz diamantina, transparente como el agua pura”.


 
“Inclínate con amor sobre la Madre Tierra, y coloca tus manos alrededor del pequeño hoyo. Coloca tu boca entre tus manos. Ofrécele con tus palabras el agradecimiento del cielo a la Madre Tierra; ofrécele también el agradecimiento de tu corazón y, a través de ello, del corazón de la humanidad”.
 
“Pronuncia las palabras”: “Madre Tierra, yo te ofrezco mi agradecimiento con todo mi corazón, y a través de él del corazón de todos los hombres y las mujeres. Que todos los seres que llevas en tu seno protejan, nutran y bendigan todo lo que crece”.
 
“Acuéstate después sobre la tierra y abandónate sobre ella. Que tu cuerpo y tu alma nacidos de ella sean uno con la Madre Tierra y su oculto esplendor”.
 
“Piensa y di”: “Madre Tierra, elimina todas mis enfermedades y mis faltas según tu voluntad, para que pueda recibir la bendición del espíritu divino y trasmitirla a todos los seres vivientes, según tu voluntad”.
 
“Mantente en comunión, en silencio, mientras dejas que la tierra te purifique completamente. Ponte nuevamente de rodillas y coloca tus manos frente a la rosa solar del corazón”.
“Piensa en tu espíritu, siente tu alma, y di con tu fuerza vital”:
“Con amor y gratitud, te ofrezco mi amoroso agradecimiento lleno de luz.
A la Madre Tierra, gracias;
al agua de la vida, gracias;
al precioso aire, gracias;
al fuego sagrado, gracias;
a los minerales, gracias;
a las plantas, gracias;
a los animales, gracias;
a la humanidad que camina por el sendero de la evolución, gracias;
a todos los ángeles, gracias;
a la inteligencia cósmica que creó mi pensamiento, gracias;
al océano de amor que creó mi sensibilidad, gracias;
a la vida universal que impregnó mi futuro con la semilla de la individualidad, gracias;
a todos los seres del mundo, doy las gracias en Él, la única Fuente que unifica a todos los seres en su origen y propósito”.

“Cruza los brazos sobre tu pecho, inclina ligeramente tu cabeza, y pronuncia la palabra de cierre: Amen. Rellena de nuevo el agujero que cavaste para hablar con la Madre del mundo”.



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Westalia Westalia

Comunicadora social y escritora, es practicante de Tarot Transpersonal y Astrología Kármica. Ha recibido formación en Terapia de Respuesta Espiritual (TRE) y Canalización Espiritual. Apasionada por la fotografía, los viajes, la meditación, el cine y la mitología.