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Atrévete a crear un círculo de mujeres

Atrévete a crear un círculo de mujeres

Un círculo de mujeres es un instrumento de reconexión con la femineidad, cargado de una potente cualidad sanadora que estimula la confianza, la creatividad, la comprensión, el autodescubrimiento y el despertar espiritual de las participantes.      
 
En la antigüedad, las mujeres se reunían en círculos para apoyarse, compartir la sabiduría de la Naturaleza, celebrar sus talentos, los misterios de la maternidad, las estaciones del año y la sincronía entre la Luna y el ciclo menstrual.   
   
Esta práctica fue perseguida y casi extinguida bajo los sistemas patriarcales, que la consideraban peligrosa. Afortunadamente, el principio de los círculos de mujeres sobrevivió al paso del tiempo.
 
Una de sus principales impulsoras, en el mundo moderno, es la psiquiatra, analista junguiana y escritora Jean Shinoda Bolen, quien en su libro “El Millonésimo Círculo”, expone los beneficios de crear círculos de mujeres en el mundo.

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¿Cómo iniciar un círculo de mujeres?


Un circulo está integrado por dos o más mujeres con intereses comunes. Pueden elegir cualquier tema que les guste: meditación, feminismo, sanación holística, visualización, ángeles, emprendimiento de negocios, vida sadulable, maternidad y otros.
 
La intención es que todas participen, aporten y compartan experiencias, a fin de aumentar el conocimiento del grupo.
 
En el círculo todas son iguales y las opiniones emitidas son escuchadas y respetadas en su totalidad, sin críticas. Las mujeres deben sentirse seguras en el círculo, no perseguidas o despreciadas por sus ideas, por lo tanto debe existir el secreto de grupo.
 
Cuando desean exponer un punto en una sesión, las integrantes del círculo pueden utilizar distintas herramientas, desde un “bastón de la palabra”, un listón de colores, o una moderadora.
 
Lo importante es no interrumpir a la que habla, y mantener siempre el respeto en la comunicación de ideas. El cargo de moderadora puede ser temporal (por reunión) o permanente, en este caso la persona elegida es tomada como guía de la experiencia.
 

 

¿Cuándo se reúne el círculo?


Un circulo se reúne por lo menos una vez al mes. Generalmente se utilizan los momentos que marcan las fases lunares, tradicionalmente Luna Nueva y Luna Llena, para establecer los momentos idóneos de congregación.
 
Otra fórmula es sincronizar los temas a tratar en cada reunión con lo que representa la fase de la Luna en la que se producirá el encuentro (Luna Nueva/Introspección- Luna Llena/ Fertilidad – Luna Creciente /Liberación – Luna Menguante/Transformación).
 
Sea cual sea la fecha elegida, debe ser preferiblemente de noche, en un lugar tranquilo donde no sean interrumpidas ni censuradas, y con un horario de fácil acceso para todas las participantes.
 
Aunque lo ideal es que las sesiones se realicen de forma presencial, también podemos crear círculos de mujeres utilizando la tecnología y aplicaciones basadas en los seminarios web y las videoconferencias web.
 

¿Qué sucede en un encuentro?


Una vez reunidas en el sitio escogido, que puede ser un lugar fijo o seleccionar uno diferente para cada reunión, las mujeres se sientan en el suelo formando el círculo.  Si hay mujeres mayores en el grupo, o con problemas en las rodillas, pueden situarse en sillas. Las demás participantes pueden tomar cojines, esteras y todo lo que necesiten para sentirse confortables.
 
Antes iniciar la sesión se convoca la atención de todas al círculo, esto puede hacerse mediante el sonido de una campana, un tambor o cualquier otro instrumento que consideremos pertinente.
 
Después, comenzamos el encuentro. Puede ser a partir de una invocación, una plegaria, un mantra, una meditación o agradeciendo al linaje materno de cada una de las participantes. El método de entrada y de despedida, debe ser elegido con el apoyo de todas las integrantes.
 
Un círculo puede o no tener en su centro un altar (todo depende de lo que deseen las participantes), allí se colocan objetos personales o de visualización, o elementos que se consideran sagrados. Este altar deber ser instalado al inicio de cada sesión y retirado al final.
 
La encargada de presentar el tema cada semana puede ser una mujer diferente. Recuerden en el círculo todas son iguales y tienen los mismos derechos. Todas deben expresarse con libertad y ser escuchadas con atención.
 
Terminado el intercambio de ideas, se concluye la sesión con el método escogido (meditación, acción de gracias, merienda). Cada círculo es diferente porque representa la esencia de sus integrantes, pero todos tienen una meta común: la verdadera revalorización integral de la mujer. 

  


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Westalia Westalia

Comunicadora social y escritora, es practicante de Tarot Transpersonal y Astrología Kármica. Ha recibido formación en Terapia de Respuesta Espiritual (TRE) y Canalización Espiritual. Apasionada por la fotografía, los viajes, la meditación, el cine y la mitología.

 
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