.
9 claves para superar la tristeza

9 claves para superar la tristeza

¿Sientes que te faltan energías para iniciar cualquier actividad? ¿Te sientes apático sin ningún motivo aparente? O, por el contrario, te sientes triste teniendo la certeza de que no hay ninguna razón objetiva para estar así.

Es posible que estés pasando por la “cuesta de enero” emocional. Sí es así en este artículo te daremos unas claves para superar los días de tristeza.

Lee también: Reconoce los síntomas del Mal de Ojo


Claves para superar la tristeza


Normalización

Cada persona debería entender que no tiene por qué sentirse eufórica todos los días y que eso no la convierte en una persona triste o depresiva. Hay que normalizar los sentimientos y respetarlos, tanto los de alegría como los de tristeza.

Hay días en los que quizá sintamos la necesidad de estar más introspectivos o reflexivos. No luches contra esos días y enfócalos como un estado transitorio, simplemente aprovéchalos para ese fin desde una perspectiva positiva.
 

Cumple los nuevos propósitos

Durante las fiestas de Navidad, con los reencuentros y la alegría generalizada que se respira en el ambiente es fácil marcarse nuevos propósitos poco realistas.

En enero, cuando vemos que no estamos haciendo nada de lo que nos habíamos propuesto, comienzan los sentimientos de frustración, de tristeza e incluso de cierto sentimiento de culpabilidad.
 
Lo primero que debemos pensar es que nuestras metas, nuestros propósitos, deben ser realistas. De poco sirven los deberían si no vienen acompañados de acciones realizables.

Esto no es una llamada al conformismo sino, más bien, a ser conscientes de lo que podemos cambiar y hacerlo, por pequeño e insignificante que nos parezca. Marca una meta sencilla y lánzate a por ella.
 

Haz deporte

Aunque a veces sintamos pereza para salir a hacer deporte lo cierto es que sólo nos aporta sensaciones positivas. En los días en los que la tristeza parece llenarlo todo, te ayuda a liberar tensiones y a estar mejor contigo mismo. Además, al hacerlo estás cuidándote, lo que hace que estés mejor contigo mismo.
 

Redefine tus objetivos

A veces nos dejamos llevar por la marea y se nos olvida algo esencial: escucharnos. Respétate a ti mismo y escucha lo que de verdad quieres, lo que te hace feliz, el lugar al que quieres llegar.

Parece complicado pero en realidad es mucho más sencillo de lo que piensas. Recuerda que las limitaciones están en tu cabeza y que, en realidad, tú eres el director de la obra de teatro que es tu vida.
 

Tu pasado no define tu futuro

Aprender esta frase es mucho más importante de lo que puedas imaginar. Puede que hayas cometido muchos errores en el pasado, pero el pasado es simplemente eso, pasado.

No te castigues constantemente por algo que hiciste mal en determinado momento, lo importante es lo que estés haciendo ahora mismo para cambiar lo que no te gusta.

 

Rétate a ti mismo

Pocas cosas te hacen sentirte más vivo que afrontar un reto. Inicia alguna actividad que jamás te hubieses planteado hacer: saltar en paracaídas, hacer un viaje en solitario, ir a un karaoke y ponerte a cantar. No sabes de lo que eres capaz hasta que no lo haces.
 

Rodéate de personas positivas

Seguro que en tu entorno tienes personas que literalmente te dejan sin energías tras estar con ellas.

Personas negativas que hacen de la crítica a los demás su pasatiempo favorito. Huye de esas personas porque no te aportan más que malestar.

Rodéate de personas que, sin ser perfectas, disfrutan de sus errores, aprenden con ellos y enfocan con optimismo la vida.
 

Sonríe

Quizá sonreir sea de las cosas más fáciles que tiene la vida y a veces simplemente se nos olvida. Aprende a disfrutar de los pequeños detalles que componen tu rutina y que, al final, son de los que se compone la felicidad.

Ríete de lo que sea: de un vídeo, de una actitud graciosa que ves en la calle, de un párrafo de un libro… Pero que no se te olvide sonreir.
 

Quiérete a ti mismo

Lo más importante para superar los días de tristeza es quererte a ti mismo. ¿Qué te hace feliz? ¿Qué te gusta hacer? Sea lo que sea, hazlo. Piensa que nadie va a cuidarte más de lo que tú puedes hacerlo.

Disfruta de un café en un lugar que te guste o de un paseo por una zona de la ciudad que te gustaría explorar. Lo importante es que, al final del día, cuando te mires en el espejo, sientas que estás dando los pasos necesarios para ser la persona que siempre has querido ser.


Te puede interesar:

 
¿Te gusta? ¡Comparte!