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Ayurveda y yoga: dos prácticas y un mismo camino

Ayurveda y yoga: dos prácticas y un mismo camino

Cualquier persona que practique yoga sabe que hay posturas en las que encuentra una calma casi desconocida para ellos y otras que le generan cierta frustración por su dificultad o, quizá, porque le exigen mucho esfuerzo.

Muchas personas conocen el ayurveda a través del yoga porque, en realidad, ayurveda y yoga son dos caminos que están estrechamente entrelazados.

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¿Por qué ayurveda y yoga están entrelazados?


En gran medida, cuando hablamos de ayurveda y yoga hablamos de un camino común porque ambas provienen de la misma filosofía, la tradición Vídica de  la India.

Ambas promocionan un estilo de vida saludable y, mientras el yoga se asocia con la limpieza de la mente a través de las posturas físicas, el ayurveda se centra en encontrar una sanación de forma natural.

Ayurveda y yoga son mencionadas en los Vedas, los viejos documentos Sánscritos hindúes, los más antiguos de la literatura india, basados en los preceptos de la religión védica.

La conexión mente y cuerpo


Si entendemos que la mente y el cuerpo están conectados es fácil admitir que una mente armonizada necesita, del mismo modo, un cuerpo armonizado.

El ayurveda ayuda al yoga en cuanto le ofrece las herramientas necesarias para lograr la salud física y mental. Del mismo modo, el yoga ayuda al ayurveda proporcionándole la actividad física necesaria para mantener un equilibrio en la salud.

Desde la óptica del ayurveda, la práctica de yoga es vista, en sí misma, como una medicina natural.

La realización de ambas disciplinas, ayurveda y yoga, busca que la persona vuelva a conectarse con su verdadera naturaleza y de esa forma consiga el estado necesario para evitar la enfermedad.

Yoga y ayurveda,  la conexión con otras prácticas


Las prácticas de yoga y ayurveda recomiendan, a su vez, la realización de otras técnicas como la meditación o las técnicas de respiración.

Cuando hablamos de este tipo de disciplinas no podemos verlas como cajas estancas sino más bien como prácticas que tienen una delgada línea fronteriza que, en algunos casos, se desdibuja, se confunde y se interrelaciona.

Por tanto, cuando uno comienza a practicar uno con disciplina y seriedad, inevitablemente comienza con el resto, porque las entiende como partes de un todo en el que el fin último es encontrar el equilibrio y el bienestar.

Parecen tópicos inalcanzables pero, en un mundo tan polarizado y deshumanizado como el actual, reencontrarnos con nuestra verdadera naturaleza es la única solución que tenemos a nuestro alcance mantener la cordera.

Por tanto, deja a un lado las excusas y pon en práctica disciplinas como meditación, ayurveda y yoga.


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